El acuarelista Juan Martín impregna con olor a mar la sala de exposición “La Caldereta” en San Mateo Noticia publicada el Martes, 13 octubre Revista Tara Actualidad
Opinión
Alejandro Dieppa León (*)
• Mi enhorabuena a este prestigioso pintor, aruquense, Gran canario de las siete rosas del Jardín de las Hespérides, universal para los que sabemos apreciar su obra, pues ésta tiene todos los elementos para serlo...
Serían las ocho de la noche, minuto más o menos, cuando me adentré en aquella estrecha calle, llena de las luces y sombras que la caprichosa luna dibujaba con los ángulos y perfiles de las casas que impertérritas contemplaban mi lento paso. Calle que, extrañamente, desprendía un extraño olor a mar... Y mecido, e inhalado acompasadamente su salada esencia.Seguí el rugido lejano del golpear del mar contra las
rocas de unos acantilados y el del rumor de las olas muriendo sobre una arenosa playa... Pudiendo percibir también, entre estos armoniosos movimientos del ponto, la tibia tonalidad de las lejanas sirenas de los barcos en sus nostálgicas entradas o salidas a puerto que me hicieron arribar y desembarcar en la sala de exposiciones de “La Caldereta”, en San Mateo, isla de Gran Canaria, lugar donde se inauguraría la exposición de acuarelas titulada: “Apuntes” del pintor aruquense don Juan Francisco Martín Santana, espacio donde seguí impregnando mi ser de otros detalles desprendidos de los trazos de sus interesantes propuestas.
Cuadros que pueden ser contemplados desde ese mismo día 9 hasta el 25 de octubre, de miércoles a viernes de 10:00 a 14:00 horas y de 18:30 a 20:30. Sábados y domingos de 10:00 a 14:00 horas solamente.Exposición que tuvo una gran acogida, pues la sala se quedaba corta para tanta gente, de tan buen talante; pero esto es entendible porque el autor es una persona diáfana que regala armoniosos trazos de sincera bondad, no solamente en sus propuestas pictóricas, sino también en sus gestos, en su tono de voz y sobre todo en su humildad.Referente al acto de apertura decir que éste comenzó con la sencilla, sensible y nada pretenciosa presentación de la Concejala de Cultura Dª Gloria Santana Ramírez, la cual aclaró que la no presencia del Alcalde de San Mateo se debía a causas médicas, seguidamente dio las gracias al autor de tan bella obra por exponer en dicha sala e invitó al acuarelista y MAESTRO, ésta última palabra escrita en letras mayúsculas porque este Gran Señor lo es en todo lo extenso de su esencia, D. Antonio Soria quien nos deleitó con una presentación llena de matices agradables, de aclaraciones que para un profano pasarían inadvertidas, de anécdotas sustanciosas en el ámbito del mundo clásico; en definitiva, una presentación sazonada y cocida en su punto exacto y añado: nada aburrida, ni monótona... Seguidamente entró en juego la música de la mano del terceto “ANACRONÍX”, compuesto por Dª Oliva Acosta (flauta), D. Cristóbal Nuez (acordeón) y Dª Cristina de la Fe Ojeda (guitarra) maestros experimentados en sus instrumentos que conjugan en su proyecto musical la vasta trayectoria de sus carreras individuales... Lo cuales además aclaran: “pretender ser un proyecto musical heterogéneo que disfruta con la música occidental sin hacer distinciones de épocas ni estilos”. Grupo que abrió espacio con la pieza titulada “Pacoca” del compositor D. Celso Machado, continuó con “polca-mazurca” de D. Nicolás Power Arroyo, (2´23´´) pieza que amenizó la recitación del soneto que escribí, a petición del autor, para esta exposición titulado: “UN POCO DE JUAN MARTÍN” que expresa lo siguiente:
En el mar busco mi horizonte,
en las soledades mi cordura...
Con este pincel la hermosura
vaciada en el abismo donde
la macerada esencia responde
con trazos gráciles de frescura,
con aguados pétalos de dulzura
macerados en un etéreo puente
atravesado por un barco ausente
que deja detrás purpurea estera
bañada por un magno sol ardiente,
por ese radiante estadio diferentea
compasado en mi húmeda huella
mamada de los rasgos del docente.
Y para finalizar este apartado la pieza “Cántabros” muestra de la esencia celta. Acto de apertura que quedó concluso con las palabras del autentico protagonista, con el auténtico motor del buen ambiente que se respiraba en aquel espacio habilitado para la exaltación del arte, ambiente con armonioso olor a mar del que quedarán impregnados cuando la visiten. Mi enhorabuena a este prestigioso pintor, aruquense, Gran canario de las siete rosas del Jardín de las Hespérides, universal para los que sabemos apreciar su obra, pues ésta tiene todos los elementos para serlo... (*) Poeta y escritor